Vieux-Montréal, de la basílica al río
Mantén el primer día compacto: un interior memorable, calles para pasear, los orígenes de la ciudad y tiempo junto al río.
- 1 hora
Basílica de Notre-Dame de Montréal
Empieza por el interior más memorable del Vieux-Montréal; comprueba el horario y las entradas.
La Basílica de Notre-Dame impresiona por el color, la madera tallada y la escala de su interior neogótico. Merece la pena si te interesa la arquitectura o quieres comenzar con un lugar emblemático, aunque conviene reservar y esperar un ambiente más turístico que contemplativo.

Foto: Jeangagnon · CC BY-SA 3.0 - 1 hora 15 min
Rue Saint-Paul
Recorre la Rue Saint-Paul antes de las horas de mayor afluencia.
Aquí aparece la imagen más reconocible del Vieux-Montréal: fachadas de piedra, galerías y calles que invitan a caminar despacio. Úsala como ruta, no como lista, y entra solo en los patios o comercios que realmente te interesen.
- 1 hora 15 min
Almuerzo en el Vieux-Montréal
- 1 hora 45 min
Pointe-à-Callière
Baja hasta los cimientos arqueológicos donde comenzó la ciudad.
Pointe-à-Callière conecta la historia de Montreal con los restos que permanecen bajo sus calles. Funciona especialmente bien después de caminar por el casco antiguo: reserva alrededor de dos horas, pero prioriza las salas sobre los orígenes de la ciudad si prefieres una visita más corta.

Foto: Antony-22 · CC BY-SA 4.0 - 1 hora 30 min
Vieux-Port de Montréal
Usa la ribera como pausa después del museo.
El Vieux-Port abre el día después de las calles estrechas y la historia bajo techo. Recorre solo el tramo que permita el clima y tu energía; lo valioso es el río, la silueta urbana y el cambio de ritmo, no completar todas sus atracciones.
- 45 min
Pausa para café
- 1 hora
Place Jacques-Cartier
Vuelve a la plaza cuando baje el ritmo de la tarde.
La Place Jacques-Cartier es animada y turística, pero funciona como parada flexible para observar el ambiente o tomar algo temprano. Si hay demasiada gente, haz una visita breve y pasa a la cena sin añadir otro monumento.
- 1 hora 30 min
Cena en el Vieux-Montréal





